27 de Julio, 9 am, no he ido a campo hoy, ni en toda esta semana que está concluyendo, me dediqué a hacer trabajo de oficinista, lo cual no es algo malo, sino fuera porque la razón es dejar atrás todo aquello que me costó sudor, lágrimas, aunque fueron más de estas últimas. Aún debo volver a la oficina la semana que viene, aunque estoy yendo y realizando actividades por inercia, mi voz interior me dice que eso no está bien, pero mi cuerpo no tiene más voluntad de la que me hizo asistir toda esta semana. Estoy cerrando una etapa más, para entrar a una nueva en la que recuperaré el respeto a mí misma, mi bienestar... Está claro que extrañaré a muchas personas que estuvieron en mi día a día, ya que pasé más tiempo allí que con mi propia familia, esta pasó a un segundo plano, durante estos casi dos años. En esta etapa, conocí muchas aristas de mi personalidad al pasar de la extroversión a la introspección, preferí estar conmigo misma que tener que socializar o estar con mi familia, para mí el contacto interpersonal del trabajo diario era más que suficiente así como agotador... Eso está mal. Tengo un profundo cansancio, no estoy entusiasmada por este feriado largo, pero me obligaré a recuperar ese tiempo de compartir con aquellas personas que me aprecian que en toda esta etapa que estoy cerrando no di, o que tal vez invertí en personas que creí estarían en este momento.
sábado, 27 de julio de 2019
domingo, 6 de enero de 2019
Borrón y cuenta nueva
Se ha escuchado muchas veces esta frase como incentivo para empezar nuevamente tras una caída o derrota en cualquier cualquier lid en la que te encuentres, tanto en ámbitos académicos, deportivos o personales ¿Pero que tan fácil es aplicarla?
A mis 30 años creo que ya puedo permitirme hablar con autoridad sobre el tema. Remontándome a mi temprana infancia, gracias a esos benditos genes recesivos, empecé mis primeras batallas, de las que quizás no haya sido mi intención formar parte, pero hubo algo que apareció, que simplemente llamaré instinto de supervivencia, es este instinto el que me convirtió en partícipe de las siguientes batallas que voluntariamente y con mucha decisión emprendería. No había reparado anteriormente en realizar esta especie de análisis o recuento de muchas situaciones de me las cuales me tocó enfrentar, hasta que ayer nuevamente tuve que lidiar una de esas batallas... De esas que generalmente se comentan con algunas copas y buenos amigos, que llegué a esta reflexión, con ojos vidriosos y un look digno de Gloria Trevi en sus mejores épocas, pero yo sola no aterricé a esta conclusión, fue con la ayuda de mi mejor amiga desde los doce, quien ha sido testigo innegable de muchas de ellas.
Hay veces en las que sentimos que todo el mundo va en nuestra contra, o que esa felicidad que anhelas resulta tan escurridiza para ti o simplemente debes resignarte a justificar el clásico "No es para ti" (del que también hablaré, pero hoy corresponde a otra frase). De la frase de la cual derivó está reflexión, quizás "el borrón" nunca pueda incluirlo dentro de mi filosofía, pero creo que el "cuenta nueva" sí, es mas siempre lo he abrazado. Emprender una cuenta nueva, es una nueva oportunidad, que si superaste los rasguños y realizaste los correspondientes enmiendos a ese borrón, te permite aprender una vez más y arriesgarte en la aventura de vivir plenamente y ser mejor.
Mandando luz a los protagonistas de algunos capítulos (Años atrás hubiera dicho a la Mierda, que de hecho lo hice jaja), Monchi.
A mis 30 años creo que ya puedo permitirme hablar con autoridad sobre el tema. Remontándome a mi temprana infancia, gracias a esos benditos genes recesivos, empecé mis primeras batallas, de las que quizás no haya sido mi intención formar parte, pero hubo algo que apareció, que simplemente llamaré instinto de supervivencia, es este instinto el que me convirtió en partícipe de las siguientes batallas que voluntariamente y con mucha decisión emprendería. No había reparado anteriormente en realizar esta especie de análisis o recuento de muchas situaciones de me las cuales me tocó enfrentar, hasta que ayer nuevamente tuve que lidiar una de esas batallas... De esas que generalmente se comentan con algunas copas y buenos amigos, que llegué a esta reflexión, con ojos vidriosos y un look digno de Gloria Trevi en sus mejores épocas, pero yo sola no aterricé a esta conclusión, fue con la ayuda de mi mejor amiga desde los doce, quien ha sido testigo innegable de muchas de ellas.
Hay veces en las que sentimos que todo el mundo va en nuestra contra, o que esa felicidad que anhelas resulta tan escurridiza para ti o simplemente debes resignarte a justificar el clásico "No es para ti" (del que también hablaré, pero hoy corresponde a otra frase). De la frase de la cual derivó está reflexión, quizás "el borrón" nunca pueda incluirlo dentro de mi filosofía, pero creo que el "cuenta nueva" sí, es mas siempre lo he abrazado. Emprender una cuenta nueva, es una nueva oportunidad, que si superaste los rasguños y realizaste los correspondientes enmiendos a ese borrón, te permite aprender una vez más y arriesgarte en la aventura de vivir plenamente y ser mejor.
Mandando luz a los protagonistas de algunos capítulos (Años atrás hubiera dicho a la Mierda, que de hecho lo hice jaja), Monchi.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)