sábado, 20 de octubre de 2018

Volviendo al hogar

Esta noche, después de seis meses, vuelvo a dormir en la que solía ser mi cama, a mi cuarto que ahora comparto con mi hermana pequeña. Me siento una huésped, ya no es mi hábitat, no pertenezco aquí... He aprendido a convivir con mi soledad, tengo mis propios hábitos, no quiero ver el programa que ves (no veo televisión). Cada una de mis hermanas tiene intereses particulares, por ahora sólo quiero dormir... Creo que mi apatía se debe a las visitas espaciadas (que cada año lo serán más) en razón de quitarme ciertos apegos, y que al parecer lo estoy logrando con éxito.
No pertenezco aquí, ni allá, pertenezco a mi individualidad, mi mundo, que se reduce a una habitación con libros, sin televisor, pudiendo quedarme todo un fin de semana sin salir mas que para asomarme a recibir mi delivery, y así continuar en mi mundo, escuchando la música que me llena (desde Luis Miguel, pasando por Paulina Rubio, hasta un ignoto Amr Diab), soy así y así seguiré ( Alaska y Dinarama), leyendo mis libros, o escuchando por enésima vez a Florence Scovel Shinn en YouTube, haciéndome una manicure básica, mientras veo alguna película lacrimógena  en Netflix, para recordarme que la femineidad aún la tengo allí... En resumen eso soy yo ahora, luego del trabajo, del estudio... Total, a nadie daño desde allí ni viceversa.

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